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Robo a auto transporte en 2018

 Durante enero y febrero, el robo a tracto camiones asegurados alcanzo un registro de 724 casos, lo que representa un incremento del 28% comparado con las cifras reportadas en el mismo periodo de 2017, revelan cifras de la oficina coordinadora de riesgos asegurados.

Según Información de este organismo, por tipos de vehículo, los números son:


  • camiones de hasta 12.5 toneladas: 133 reportes en 2018, comparado con el 206 de el año pasado
  • Camiones de hasta 6.5 toneladas:19 reportes contra 17 registrados en el 2017
  • Camiones de hasta 7.5 toneladas: 26 registro de robo, comparados con 47 de 2017
  • Camiones de hasta 9.5 toneladas: 99 casos este año, contrastados con 47 del mismo periodo el año pasado, un incremento de 111%.
  • Camiones de más de 12.5 toneladas: en 2018 van 63 reportes contra 51 del 2017, lo que representa  un 24% de aumento.
  • Semirremolques: este año se han reportado 540 casos contra 716 del 2017, un descenso del 25%
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Al compartir estos datos durante su programa semanal, la Asociación Nacional de Transporte Privado, enfatizo que estos datos son referentes al sector asegurado el cual representa solo el 35% del parque vehicular del país. Así mismo, el secretario Ejecutivo del Sistema nacional de Seguridad Pública este año modificó su metodología para clasificar los delitos; así, el robo al transporte de carga fue englobado, junto con el hurto a otras modalidades, en el rubro Robo a transportista, donde durante enero se registraron 942 casos, 761 de ellos con violencia.

Datos de este órgano dependiente de la Secretaria de Gobernación, revelan que en este aspecto Estado de México, Puebla, Tlaxcala, Michoacan y Nuevo León encabezan la lista con mayor numero de casos.

El equipo de ANTP recordó que a partir de febrero, el robo en carreteras es considerado delito federal por lo que se espera que el SESNSP aclare cómo hará pública esta estadística.

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CIFRA DE ROBO EN TRANSPORTE DE CARGA


ROBOS AL ALZA

Robo a transporte de carga

Robo a transporte de carga

La delincuencia que opera en las carreteras mexicanas ha incrementado su actividad en los últimos años. El 2017 registró un nuevo máximo de averiguaciones previas generadas por denuncias de robos, tanto a transportistas, como robo en general en las autopistas, en los últimos cinco años, aunado a ello, la violencia con la que actúan los delincuentes ha ido también al alza.

Para el año pasado, en el país se denunciaron un total de 7,286 robos a transportistas; de esta cifra, 6,114 fueron cometidos con violencia; es decir, 84% del total, de acuerdo con las cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Si se comparan estas cifras con las del 2016, cuando se contabilizaron un total de 5,908 robos a transportistas en general (y de los cuales 4,725 fueron cometidos con violencia), se observa un aumento de 23 %, en los hurtos en general, mientras que si se compara sólo aquellos cometidos con violencia, el incremento entre el 2016 y el 2017 es de 29 por ciento.

La situación se agrava conforme se comparan cifras de años anteriores. Si se analizan las cifras de hace cinco años, en el 2012, cuando en el país se denunciaron 4,431 robos a transportistas (3,124 con violencia), el incremento de la incidencia es ahora de 64 %; a la vez que si sólo se analizan los robos cometidos con violencia en esos periodos, el aumento es de 95.7 por ciento.

EN CARRETERAS

El incremento de los robos no sólo ha afectado a los transportistas, sino a quienes transitan por las carreteras mexicanas en general. En los registros del Secretariado Ejecutivo, en el apartado de robos en carreteras, se observa que ha habido un incremento de los hurtos, entre el 2012 y el 2017, de 31.7 por ciento.

Si se comparan los datos de robos cometidos con agresiones, el aumento de la incidencia es de 68.7%, en comparación entre los mismos años, ya que para el 2012 se denunciaron 2,435 robos en esta modalidad en las carreteras del país, mientras que el 2017 cerró con 4,110 registros.

 

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POSICIÓN DE TRANSPORTISTAS

El presidente de la Confederación Nacional de Transportistas Mexicanos AC (Conatram), Elías Dip Ramé, indicó que derivado de los altos niveles de delincuencia, los seguros del transporte se han incrementado exponencialmente, llegando, en algunos casos, hasta 150% de incremento del valor de la póliza.

“Si no tuviste siniestros, el valor de la póliza completa puede costar entre 30,000 y 70,000 pesos en una unidad usada; en una unidad nueva, 90,000 o 100,000 pesos, pero si ya hubo incidencias llega hasta 200,000 o 250,000 pesos una póliza de una unidad, ilógico, 15 % de lo que vale el camión (…) por eso es importante que la Secretaría de Comunicaciones y Transportes intervenga ante Hacienda para que las compañías sigan dándonos protección, porque hoy sólo hay dos o tres compañías que te dan el seguro”, enfatizó.

Una gran parte de los robos a los transportistas, agregó Dip Ramé, se suscita mientras las unidades se encuentran detenidas, por lo que se pidió a la actual administración que autorizara a la industria a construir paraderos oficiales, con dinero de la iniciativa privada; sin embargo, hasta ahora no se ha recibido respuesta alguna, aseguró.

“Las carreteras libres tienen 5 o 6 metros de ancho, apenas cabe un tráiler; las autopistas no tienen acotamiento (para detenerse) (…) Para evitar que me roben quisiera que hubiera paradores. Nosotros le pedimos desde que entró esta administración a Gerardo Ruiz Esparza (secretario de Comunicaciones), que nos apoyara, que nosotros fuéramos, los transportistas, los concesionados, ya fuera la Cámara o la Confederación, pero que se le autorizara al sector privado para que los construyeran”, expresó.

El presidente de la Conatram afirmó que es difícil tener un cálculo exacto sobre las pérdidas económicas generadas por los robos debido a la valuación de las unidades, entre otros factores; sin embargo, mencionó que se estima que en los últimos cinco años se han robado más de 5,000 tráileres afiliados a la Confederación.

En tanto, refirió que además del recrudecimiento de la inseguridad en las carreteras, existe un factor más que pega a los transportistas: la corrupción.

De acuerdo con Dip Ramé, después de suscitarse algún robo de carga o incluso del mismo camión que transportaba mercancías, hay autoridades “que piden mordidas que van entre 30,000 y 50,000 pesos para poder agilizar los trámites de la denuncia”.

 

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FUENTE: EL ECONOMISTA

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Seguridad Privada en México

Seguridad Privada

La seguridad privada es la que prestan las empresas de servicios de seguridad con objeto de proteger el conjunto de bienes y derechos para los que han sido contratadas. Estos intereses protegidos suelen ser de naturaleza privada: edificios, almacenes, hogares, terrenos, etc.

Servicios que suele llevar a cabo la seguridad privada: la protección de mercancías e inmuebles, así como de sus ocupantes y el control de acceso a los mismos los realizan vigilantes de seguridad; la investigación relacionada con intereses privados de las personas o las empresas que llevan a cabo los detectives privados; la protección de personas escoltas; o la instalación y explotación de sistemas que protejan dichos intereses como sistemas de alarma o sistemas de vigilancia.

Para la prestación de estos servicios suele ser necesario que las autoridades del lugar otorguen las licencias correspondientes a las compañías que los prestan y a sus trabajadores. También cabe la posibilidad de que el Estado pague por los servicios de estas empresas como complemento a las actividades que realizan los organismos y funcionarios públicos para salvaguardar la seguridad ciudadana.


Seguridad Privada

Marco Histórico de la Seguridad Privada

El inicio de la historia de los agentes de seguridad privada, como recoge el Preámbulo de la Ley de Seguridad Privada, se remonta a 1.849, recién acabada la segunda guerra carlista. Reinaba S.M. la Reina Isabel II, y era Presidente del Consejo de Ministros D. Ramón María Narvaez Campos, Duque de Valencia.

El 8 de Noviembre de 1.849, por una Real Orden del Ministerio de Comercio, Instrucción y Obras Públicas, con concurso del Ministerio de Gobernación (aunque era Ministro de ambos D. Manuel Seijas Lozano, pues en Gobernación sustituía por entonces la ausencia de D. Luis José Sartorius Tapia, Conde de San Luis), se aprueba el Reglamento por el que se crean los primeros Guardas de Campo, jurados por contraposición a los guardas particulares, que debían ser “hombres de buen criterio y prestigio entre sus gentes, que cuidaran como suyo lo que era de los demás y en los campos existe, pues no cuanto hay en el campo es de todos ….”

Lo publica la Gazeta de Madrid, en su número 5.581, el sábado 10 de Noviembre de 1849, titulandose “Reglamento para los guardas municipales y particulares del campo de todos los pueblos del reino”.

“A quien esta leyera y comprendiera su alcance, furtivo, guarda o cazador, ruego que tenga a bien proclamarla y difundirla, por estimar necesaria esta ayuda, que pido a toda aquella persona que amara la caza, el lance y el orden en los campos.”

Con el amparo de esta orden de la Reina, mediante juramento ante el Alcalde, aparece la primera figura histórica del Guarda de Campo Jurado, que en un primer momento tenía como misión vigilar cotos, villas, fincas, parques y pequeñas áreas rurales privadas; y al que la norma le califica expresamente como Agente de la Autoridad, distinguiéndolos de los guardas municipales, y de los guardas de campo no jurados, que eran meros trabajadores particulares de los terratenientes.

Los guardas jurados de campo estaban primeramente bajo la dirección e inspección de los alcaldes, a quienes debían presentar informes. Cada municipio establecía su uniformidad, si bien todos debían llevar una bandolera de cuero ancha, en la que se clavaba la placa de GUARDA DE CAMPO y el nombre del municipio.

Bajo el reinado de Alfonso XII, siendo presidente del Consejo de Ministros D. Antonio Maura, se modifica la regulación de los Guardas. Se hace en la misma norma que recoge el nuevo Reglamento de la Guardia Civil, mediante Real Orden del Ministerio de Fomento, de Guardería Rural de 9 de Agosto de 1.876 (Gazeta de Madrid del 12 de Agosto), siendo Ministro de Fomento D. Francisco Queipo de LLano, Conde de Toreno.

En esta norma, a la Guardia Civil se le añaden las funciones de Guardería Rural, y los Guardas de Campo pasan a llamarse Guardas Jurados, quedando bajo la dirección de la Guardia Civil y cambiando también su placa (ahora pondrá Guarda Jurado y el nombre del empleador). Todo ello, como hemos dicho, se recoge en el nuevo Reglamento del Cuerpo de la Guardia Civil, del que se ordenan imprimir 20.000 ejemplares.

En la Orden de 1.876 se recoge expresamente su capacidad para detener, poniendo a disposición de la Guardia Civil a los delincuentes: y de detener o poner en libertad, mediando su previa filiación, a quienes cometan simples faltas. Su testimonio jurado dará fe, salvo prueba en contrario, de tales faltas.

Tenía licencia para detener, o si fuera el caso, disparar y matar en defensa de las vidas y propiedades a la encomendada, como agentes de la autoridad. Así lo establece el art. 102 de la citada Orden, que también le obliga a cooperar en todo con la Guardia Civil, bajo cuya supervisión y control se encontraba.

El Guarda Jurado usaba una carabina ligera, y desde 1.876 se le añade una bayoneta. Los de a caballo portaban, además, el sable de la caballería ligera.

El Guarda Jurado actuó desde 1.876 en estrecha colaboración con el cuerpo de la Guardia Civil, tal y como preveía su nueva normativa, ganándose a pulso una bien merecida imagen de vigilante fiel, recio, duro, un hombre que no tenía miedo, que colaboraba en todo con la ley, y con duras cualidades y fuerte motivación.

El Guarda Jurado hacía las tareas de control y salvaguardia que táctica y logísticamente la Guardia Civil no podía hacer, y para ello, contando con el Guarda Jurado, esta tenía un refuerzo de la Ley, en toda villa, parque, plaza, y monte. Todas sus denuncias se hacían ante el Alcalde o la Guardia Civil, y se llevaba un registro de ellas.

Debían ser hombres que gozasen de buena opinión y fama, que nunca hubiesen sido condenados por delito alguno, y que no hubieran sido despedidos como guarda municipal ni desposeídos previamente del cargo de guarda jurado por alguna infracción disciplinaria de su trabajo. Tenían reputación de hombres buenos que terciaban en pleitos y discusiones. Siempre juraron (de formas distintas según las épocas) proteger los intereses puestos bajo su custodia, con lealtad al poder establecido.

El propietario de las tierras a custodiar tenía que proponer su nombramiento al Alcalde, y el Guarda Jurado no actuará como tal hasta que haya informes favorables de la Guardia Civil y jure ante el Alcalde, quien expedirá su nombramiento. Todos los Guardas Jurados se inscriben en un Registro que lleva la Guardia Civil.

En 1.882, con la promulgación de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, a los guardas particulares de campo Jurados, a pesar de su carácter privado, y por la función de colaboración con la Guardia Civil, se les considera parte de la policía judicial, como auxiliares el Ministerio Fiscal y los jueces de instrucción (artículo 283, apartado 6º). Publicada en varios días por tener casi 1.000 artículos, el artículo citado aparece en la Gazeta de Madrid nº 273, de 30-09-1882.

En 1.900 se unifica el uniforme, vistiendo entonces el Guarda Jurado un uniforme como el que emplean aun hoy los del Parque del Retiro en Madrid, que son los genuinos Guardias Jurados con su nombramiento municipal. Ellos son los únicos en todo el país que han conservado íntegramente el uniforme y parte de la historia. Desde entonces, los Guardas Jurados vestían un sombrero de ala ancha, doblado en vertical por una de sus alas, y se les permitía lucir una escarapela distintiva con los colores nacionales. Llevaban también una bandolera de izquierda a derecha y la típica casaca verde caqui.

Desde su fundación por Real Decreto, hasta comienzos del franquismo, el Guarda Jurado permaneció con la única misión de vigilar zonas rurales, en su más amplio sentido. No sólo protegía los bienes de quienes le contrataban (incluyendo fincas, granjas, casas rurales, ermitas, yacimientos arqueológicos, bombas de agua, lindes, sistemas de riego, casetas de campo o aperos agrícolas), sino que era también frecuente que forajidos huídos cayeran en manos de Guardas Jurados.

Pero fue con el régimen franquista cuando las cosas comienzan a cambiar para el Guarda Jurado, abriéndose paso su labor de protección también a las empresas. Al poco de acabar la Guerra Civil, durante la dictadura, surge un decreto que autoriza a las grandes industrias a crear para su uso interno un cuerpo de seguridad.

Las primeras industrias con capacidad para ordenar este tipo de Guarda Jurados eran las empresas petrolíferas. Así, es CAMPSA quien en España forma el primer cuerpo privado de Guarda Jurados Armados con el famoso “chopo”, un revólver y cinturón de balas para ambas armas. El distintivo original de estos Guardas Jurados era una placa en la que se leía GJ, y su uniforme era gris, del mismo tono de la policía gubernativa de Franco. Se les veía armados hasta los dientes, subidos en los depósitos de gasolina de la estación de carga. Era la época del estraperlo, con robos de gasolina y mercado negro, debido a la escasez y el racionamiento debidos tanto a la II Guerra Mundial como al posterior bloqueo comercial de la ONU a España.

A la creación de estos primeros Guardas Jurados se unió RENFE, quien formó también sus propios Guardas Jurados (Guardería Jurada de RENFE) que viajaban actuando por parejas en los trenes e iban armados (a fecha de hoy siguen así los vigilantes en los trenes: armados y en pareja). Y como estas, también establecen vigilantes algunas otras grandes empresas.

La primera reglamentación para las entidades bancarias se hace mediante el Decreto del Ministerio de la Gobernación de 4 de Mayo de 1946, publicado en el B.O.E. 130, de 10 de Mayo.

Por ella, los directores de los bancos y sucursales debían cursar, a la Dirección General de Seguridad del Ministerio de la Gobernación, las propuestas de nombramiento de los Vigilantes Jurados (primera vez que parece este nuevo nombre), que están reconocidos expresamente en la norma como agentes de la autoridad. Debían tener la nacionalidad española, ser mayores de 30 años, acreditar aptitud física, valor acreditado o actitud cívica, así como buena conducta, y carecer de antecedentes penales. Tenían preferencia para ser Vigilantes Jurados los miembros de la policía armada y la guardia civil, así como los militares. El juramento que se realizaba aquel entonces era el siguiente:

¿Jura usted defender la patria, la bandera y a nuestro Caudillo?. Lo juro.
¿Jura usted por la Santa Biblia que detendrá y si es preciso matará para cumplir con su deber allá donde se le ordene? Lo juro.

Pues por la autoridad que me ha concedido el Generalísimo, queda usted nombrado Guarda Jurado.

No fue sin embargo hasta primeros de los 60, mediante el Decreto 2.488/1962, de 20 de Septiembre (BOE 240, de 6 de Octubre), que se crea el Servicio de Vigilantes Jurados de Industria y Comercio. Se mantiene el carácter de agente de la autoridad, y se necesita ser español, varón, mayor de 30 años, carecer de antecedentes penales, tener buena conducta, y no haber sido expulsado de ninguna administración por motivo de sanción.

A las dos empresas antes señaladas (CAMPSA y RENFE), y a otras de gran tamaño que también los tenían por la primera normativa, hay que sumarle entonces otras muchas que también hicieron lo mismo en diversos puntos del país.

Estos Vigilantes Jurados de la Industria y el Comercio, como antes los Guardas Jurados de las grandes empresas, usaban todos un mismo uniforme gris, una gorra de plato gris, con picos del mismo modelo que el de la policía estadounidense, y portaban doble armamento, por un lado el fusil, y por otro el revólver que, además, colgaba de la pernera en vez del cinturón.

Para ser Vigilante Jurado en aquella época, había que tener unas condiciones sociales algo especiales. Para empezar, la dirección de la industria tomaba a aquellos hombres de mayor confianza y cuya valía en su profesión había quedado demostrada; aunque también solían acceder, pues tenían preferencia también con el nuevo Decreto, quienes eran policías o guardias civiles en activo o lo hubieran sido. Añadido a esto, la “buena conducta” que cita el Decreto se concretaba, de forma no oficial, en tener un nivel cultural normal, y afinidades al ideal político franquista, aparte de ser entrevistado por el comandante de la Guardia Civil de la capitanía más próxima y tener el servicio militar cumplido. Además, tal y como contemplaba el vigente Reglamento de Armas y Explosivos, debía seguir un curso de preparación en el manejo del arma. En las zonas urbanas, en vez de seguirse esta vía, se dirigían a la Dirección General de Seguridad, a través de la policía.

Una vez obtenido el visto bueno, se pasaba un escrito a Gobernación (Gobierno Civil) dirigido al Gobernador, quien, contando tanto con la documentación de la empresa como con el informe de la Guardia Civil o de la policía, firmaba la autorización para dotar legalmente de autoridad al Guarda Jurado. Este debía prestar el siguiente Juramento:

¿Juráis por Dios cumplir bien y fielmente los deberes del cargo y defender los intereses puestos bajo vuestra custodia, en bien del orden público y de España?

Sí juro.


Historia de la Seguridad Privada

Y, a continuación, se firmaba el Acta acreditativa de dicho juramento. Esa acta, que certificaba el juramento, unida al nombramiento antes citado, daba como resultado la condición de agente de la autoridad, y el Vigilante quedaba entonces sometido a las mismas leyes, en este caso, las militares, correspondientes a la Guardia Civil.

El Guarda Jurado era una autoridad dentro del servicio, e incluso podía portar el arma fuera de el sin temor a problemas. Bastaba con identificarse como Guarda Jurado mediante su acreditación (las de aquel entonces eran grandes, cuadradas, amarillas con una banda en diagonal de la bandera de España y en un extremo el rombo de la Guardia Civil).

Por otra parte, al Guarda Jurado se le tenía casi como a un policía y era de fama respetable, que no se andaba con tonterías. La preparación que las empresas exigían por aquel entonces estaba bajo la administración de la Guardia Civil, y consistía en estudiar un temario de 56 páginas, en las que se detallaban desde cómo estaba armada la escopeta, hasta la munición de dotación, y el revólver reglamentario. Añadido a esto, un extracto de la ley de enjuiciamiento civil y criminal, y otro tanto del código penal, aparte de una serie de temas relacionados con el Glorioso Cuerpo Benemérito Español.

A finales de los 60 y principios de los 70 es cuando los Guardas Jurados comenzaron a ser considerados como un elemento importante para la seguridad, y es cuando podemos decir que comienza la época moderna del Guarda Jurado, renovando su normativa.

En 1969, mediante el Decreto 289/1969, de 13 de febrero (BOE 53, de 3 de Marzo) se crea el Servicio de Vigilantes Jurados en las Cajas de Ahorro y Montes de Piedad, como ampliación y en base al Decreto de 1946 sobre Vigilantes Jurados de entidades bancarias. Ese Decreto se desarrolla por Orden de 30 de Abril de 1.969 (BOE 122, de 22 de Mayo).

Mediante la Ley de Caza de 1.970, se regula, por primera vez con rango legal, las competencias del Guarda de Campo en materia de caza (tenidas desde su creación en el siglo XIX), manteniéndolo como agente de la autoridad y como agente auxiliar de la Guardia Civil (esta norma aún está vigente en Cataluña, País Vasco y Madrid).

En 1.974, mediante Decreto 554/1.974, de 1 de Marzo (BOE 53, de 2 de Marzo), sobre medidas de seguridad en bancos, cajas de ahorro y entidades de crédito, se unifican ambos servicios en la figura del Vigilante Jurado de Entidades Bancarias y de Ahorro.

En esta norma surgen las primeras obligaciones legales para la banca en materia de seguridad en el transporte de fondos. Al poco, un grupo de militares, conjuntamente con policías y guardias civiles, fundaron la primera empresa de seguridad en España, con número de Registro nº 1, dedicada al transporte de caudales, llamada “Transportes Blindados”. Los furgones, que no eran blindados por supuesto, eran grises y portaban un elefante azul pintado en ambos lados del furgón. Los Guardas Jurados que viajaban eran 6, un conductor, un acompañante, y cuatro operadores, dos cubrían, y dos transportaban la carga. Todos ellos iban fuertemente armados, tanto con revólver como con fusiles. Esta empresa fue luego comprada por SAS, empresa formada entre la estadounidense Pony Express y Prosegur, y finalmente absorbida y convertida únicamente en PROSEGUR.

En el mismo año 1.974, mediante el Decreto 1.583/1974, de 25 de Abril (BOE 141 de 13 de Junio), del Ministerio de Comercio, se regulan los Guardapescas Jurados Marítimos, como Agentes Auxiliares de la Autoridad de Marina. Era la Comandancia de Marina la que realizaba los exámenes y expedía los nombramientos.

La uniformidad incluía la bandolera ya conocida de los Guardas de Campo, con placa que pone “Guardapesca Jurado Marítimo” y un ancla en medio, boina negra con la misma placa, y arma. Los requisitos exigidos eran ser varón, español, mayor de edad (entonces, 21 años), carecer de antecedentes penales, tener el servicio militar cumplido, aprobar el examen, no tener defecto físico y una de estas dos condiciones: o estar inscrito en el registro de Marina (como marinero) o haber sido guardia civil o policía armado. Dentro de estas condiciones, tenían preferencia, por este orden, quienes fueran capitán marisquero, quienes fueran pescadores o mariscadores profesionales, y quienes hubieran prestado servicio en la Armada con categoría al menos de cabo.

Con la llegada del año 1.975, a la muerte de Franco, ocupa su lugar el Rey y comienza la Transición, que acaba con el franquismo y culmina en 1.978 con la Constitución que nos trae la democracia.

Es por esta época cuando la Policía Nacional cambia su imagen y viste de marrón, dejando el famoso uniforme gris, y se empieza a notar muy suavemente que la policía ya no le da tanta importancia al Vigilante como tenía antes. La segunda mitad de los 70 es una época algo ambigua, porque todavía el Vigilante tiene autoridad, pero ya se empieza a notar que la gente comienza a no temer y a perder el respeto por esta figura. Paradójicamente, empieza a extenderse su uso, a través de las empresas de seguridad, en centros comerciales, urbanizaciones y otros ámbitos.

Es esta una época también de gran actividad normativa sobre los vigilantes, continuando los cambios. A finales de los 70, toda la normativa dispersa hasta entonces es derogada por el Real Decreto 2113/77 de 23 de Julio (BOE de 17 de Agosto), que refunde el servicio de Vigilantes Jurados de Entidades Bancarias, de Ahorro y de la Industria y del Comercio.

El principal cambio es que el Vigilante Jurado ya no podía ser nombrado únicamente por la dirección privada de una industria para sus necesidades internas de protección, sino que una empresa de seguridad podía hacerse cargo de este nombramiento bajo las mismas condiciones en que se hacía antes y obtener una dotación de Vigilantes Jurados a criterio del Gobierno Civil de cada provincia; regularizando así una práctica que ya venía autorizándose en algunos casos. No obstante, la práctica paralela del nombramiento de Guardas Jurados por parte de las industrias se mantuvo hasta principio de los años 90, en que se eliminó por la actual Ley.

En ese mismo año, el Real Decreto 2727/1977 (BOE de 5 de noviembre) regula el servicio de los Vigilantes nocturnos.

Finalmente, el Real Decreto 629/1978, de 10 de Marzo (BOE 80, de 4 de Abril) sustituye todas las normas anteriores y crea el denominado servicio de Vigilantes Jurados de Seguridad; siendo entonces Ministro del Interior Martín Villa. Publicado meses antes de ser aprobada la Constitución, queda unificado el marco legal de los vigilantes, y se crea una sola y única figura profesional; aparte de la regulación del Guarda de Campo.

Con esa nueva normativa la placa se unificó, y la de GJ pasó a ser también VJ. El temario exigido se modificó y perfiló, lo mismo que las exigencias para ser VJ también se suavizaron, y perdieron un poco algo del sabor militar que caracterizaba al Guardia Jurado. Se redujo la exigencia de edad a los 21 años (mayoría de edad entonces, antes de aprobarse la Constitución), y se pone el tope de 40 años para el acceso. Se cambió también la uniformidad, y se obligaba a que los servicios exteriores fueran como mínimo en pareja, conectados por radioteléfono con el centro de control de la empresa. Los ejercicios de tiro eran mensuales.

También en el año 1.978, el RD 2114/1978, sobre Reglamento de Explosivos, establece que en las fábricas y depósitos de explosivos debe haber Vigilantes Jurados. Aunque no es hasta el RD 760/1983, de 30 de Marzo (BOE del 15 de Abril) que se crea por primera vez la figura de los Guardas Jurados de Explosivos, con pruebas de aptitud, temario de estudios y nombramiento propio, y reconociéndoles igualmente el carácter de agentes de la autoridad.

A finales de 1.978, ya en democracia y con la Constitución recién aprobada, se cambia el juramento de los Vigilantes Jurados y de los Guardas de Campo, utilizándose la siguiente fórmula:

¿Jura o promete por su conciencia y honor cumplir fielmente las obligaciones del cargo de Vigilante Jurado con lealtad al Rey, y guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado?.

Si, juro.

Entre los años 70 y 80, la condición de Vigilante Jurado sigue estando bajo el control de la Guardia Civil y el Gobierno Civil, aunque estén dirigidos por empresas de seguridad. Las empresas de seguridad son casi siempre fundadas, constituidas y dirigidas por Comisarios de policía, militares, guardias civiles, y jefazos de algún estamento gubernamental, junto a algunos empresarios (tal es el caso, antes citado, de PROSEGUR, creada en 1.976). Para regular con más detalle las condiciones de dichas empresas se reforma la regulación de la seguridad privada, mediante el RD 890/1981, de 8 de mayo, sobre prestación privada de servicios de seguridad.

En esos años 80, con el refuerzo de los cuerpos policiales, la seguridad privada pierde protagonismo, y el hecho de que estuviera muy vinculada a personas del régimen franquista, da cierto miedo a quienes creen que puedan ser usados como ejército privado al servicio de ideales derechistas. Además, el vigilante ya no es tan importante dentro de la cadena de autoridades públicas, incluso se comienza a plantear (especular) con la posibilidad de que deje de serlo.

De hecho, una vez aprobada la Constitución, como la normativa que regulaba los Vigilantes Jurados era anterior y, salvo en el caso de los Guardas de Caza, sin rango de ley, empiezan a surgir, tímidamente al principio, algunas sentencias que cuestionan el rango normativo que les asegure ser agentes de la autoridad.

Y es lo que años más tarde pasaría: dejaría de ser autoridad (salvo lo dicho antes para los Guardas de Caza) y eso repercutirá notablemente en su capacidad eficiente para lograr persuadir al público. Eso ocurre con la Ley de Seguridad Privada (LSP) de 1.992, primera norma de rango legal que regula todo el sector.

La LSP no contempla, por primera vez en casi siglo y medio, el carácter de agente de la autoridad; separa la habilitación de vigilante de la licencia de armas (antes era algo conjunto, y quien no aprobaba la licencia no podía ser vigilante jurado); crea las especialidades de escolta privado y de vigilante de explosivos, así como las figuras de los Jefes de Seguridad y los Directores de Seguridad; y sigue manteniendo la figura de los guardas de campo, con las variantes de pesquerías marítimas, caza y piscifactorías. Amplía la formación, mediante desarrollo reglamentario, que debe recibir el VS, tanto la inicial como la continua; y se reglamentan también los centros de formación en seguridad privada. Por primera vez se deja de depender de la Guardia Civil (salvo en materia de armas, explosivos y los guardas de campo), pasando a depender del CNP. Y así otras novedades y mejoras que todos conocemos.

La nueva Ley también regula que sólo pueden tener vigilantes las empresas de seguridad, lo que llevó a la subrogación de muchos vigilantes de bancos, cajas de ahorro, y otras empresas a las nuevas creadas; salvo algunos cuyas funciones en tales empresas se reconvirtieron.

Con la regulación de la figura del escolta se da carta legal a una realidad que había ido surgiendo desde finales de los 70, con el auge del terrorismo y la creciente inseguridad ciudadana. Y así, por primera vez, se regula el servicio de protección de personas, que hasta entonces se proporcionaba, aprovechando el vacío legal existente y la tolerancia oficial, por vigilantes de empresas de seguridad o por vigilantes de las empresas a las que pertenecía el protegido.

Por último, se hizo una regulación más estricta de los servicios con arma (que antes eran todos) y el arma deja de ser asignada al vigilante, que la podía llevar a su domicilio y cuidaba personalmente de ella, para pasar a estar depositada en armeros de la empresa o de los servicios a los que estaba asignada, independientemente de quien realice allí la vigilancia.

En el año 1.994 se desarrolló dicha Ley mediante el oportuno Reglamento de Seguridad Privada, que también trajo algunas novedades, como la regulación del trasporte aéreo y marítimo de fondos, la reglamentación de los supuestos en que los vigilantes pueden actuar en el exterior de inmuebles e incluso fuera de su servicio, o la posibilidad de prestación de servicios en establecimiento públicos y centros militares, entre otras.

Desde entonces, los únicos cambios legales han sido la autorización a los escoltas privados para dar protección a cargos públicos; y la reforma reciente para adaptar la Ley a una Sentencia del TSJUE, referida a la libre concurrencia de empresas extranjeras, y a la convalidación de vigilantes de otros países de la UE.

Sin embargo, la realidad y los cambios sociales y legales de los últimos años han dejado desfasados muchos aspectos de la Ley actual, por lo que tanto empresas como sindicatos consideran que es necesaria su reforma; aunque lógicamente discrepan en su alcance y contenido.

Seguridad Privada en México

Dado el alto índice de inseguridad que se sufre en el territorio del Distrito Federal, quienes lo habitan o lo visitan se han visto en la necesidad de contratar empresas o personas que con conocimientos especializados en la prestación del servicio de seguridad privada ofrecen, entre otros, los servicios de protección, vigilancia o custodia de personas, lugares, establecimientos o bienes, servicios de traslado, custodia y vigilancia de valores, y otra serie de servicios creando con esta situación la regulación de dicha actividad.

Durante los últimos años ha proliferado el número de particulares que prestan servicios o realizan actividades de seguridad privada, relativas a la protección de personas, custodia, traslado y vigilancia de bienes o valores, investigaciones privadas y otras actividades vinculadas directa o indirectamente con los servicios de seguridad privada.

Adicional al servicio público de seguridad pública, lo que éste implica y considerando que de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal dependen dos órganos policiales (la Policía Bancaria e Industrial y la Policía auxiliar del Distrito Federal), que además del Servicio Público de Seguridad Pública prestan servicios relacionados con la seguridad privada, se consideró necesario incluir este último capítulo a efecto de que los elementos de seguridad pública amplíen su gama de conocimientos y sepan en términos generales en qué consiste, a quién corresponde y bajo qué condiciones ofrecer los servicios de seguridad privada.

De esta manera se muestra cuál es la ley que regula la seguridad privada, cuáles los principios que la rigen, cómo se catalogan los prestadores de este tipo de servicios, cuáles son las facultades de la Secretaría de Seguridad Pública en materia de seguridad privada, en qué consiste y qué requisitos debe satisfacer quien desee prestar este tipo de servicios, con el fin de aumentar sus conocimientos respecto a los servicios que presta la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal y de aquellos que pueden prestar las personas físicas y morales en materia de seguridad privada cuando se ajusten a lo establecido en la Ley de Seguridad Privada para el Distrito Federal.

SERVICIOS DE SEGURIDAD PRIVADOS

¿Qué ley se encarga de regular los servicios de seguridad prestados por empresas privadas? .. La Ley de Seguridad Privada para el Distrito Federal.

¿A quién corresponde supervisar y vigilar que las actividades y servicios de seguridad privada se lleven a cabo con apego a la ley así como las políticas y estrategias diseñadas por la administración pública del Distrito Federal? (Art. 2 de la Ley de Seguridad Privada para el Distrito Federal).

.. Al gobierno del Distrito federal por conducto de la Secretaría de seguridad Pública.

¿Bajo qué principios se aplica e instrumenta la ley de Seguridad Privada para el Distrito Federal? (Art. 6 de la Ley de Seguridad Privada para el Distrito Federal).

.. Bajo los principios consistentes en: 1. Fortalecer y complementar la seguridad pública bajo un esquema de coordinación de la Secretaría de Seguridad Pública con los prestadores de servicios, autorizados e Instituciones Oficiales, para lograr en beneficio de la población las mejores condiciones posibles de seguridad con apego a la legalidad y respeto a los derechos humanos; 2. Regular y registrar a los prestadores de servicios, autorizados e Instituciones Oficiales que realizan actividades y servicios de seguridad privada, para dar certeza a la población y evitar la comisión de delitos relacionados con la portación de armas de fuego y demás elementos inherentes; 3. Actualizar permanentemente el Registro de la Seguridad Privada y el envío de información de manera periódica al Registro Nacional de Seguridad Pública, con el fin de evitar que las actividades o servicios de seguridad privada se realicen de forma irregular; 4. Conformar un banco de datos que permita la detección de factores criminógenos, a través de la observación de hechos y conductas, que los prestadores de servicio, autorizados e Instituciones Oficiales pongan en conocimiento de la Secretaría de Seguridad Pública; 5. Establecer un sistema de evaluación, certificación y verificación rápida y eficaz, tanto de los prestadores de servicios, autorizados e Instituciones Oficiales, como de la infraestructura relacionada con las actividades y servicios de seguridad privada que lleven a cabo conforme a la ley; y, 6. Promover y consolidar un sistema de garantías que permita brindar certidumbre a los prestatarios de servicios de seguridad privada, y autorizarlos en la realización de sus actividades.

¿Cómo se catalogan los prestadores de servicios de seguridad privada? (Art. 7 de la Ley de Seguridad Privada para el Distrito Federal).

169 .. Se catalogan en: 1. Personas físicas con actividades empresariales que se dediquen a la prestación de servicios de seguridad privada para terceros; 2. Personas morales legalmente constituidas, cuyo objeto o finalidad sea la prestación de servicios de seguridad privada para terceros; y, 3. Personas físicas que presten servicios independientes de seguridad privada. ¿Pueden las personas físicas y morales realizar actividades de seguridad privada con una estructura propia? (Art. 8 de la Ley de Seguridad Privada para el Distrito Federal).

.. Sí, toda persona física o moral puede contar con su propia estructura de seguridad privada siempre y cuando: 1. Destinen los servicios para la seguridad de sus personas, instalaciones y demás bienes; 2. No se preste a terceros para vigilancia o protección de personas o bienes; 3. Se realice con personal propio.

¿Con qué facultades específicas cuenta la Secretaría de Seguridad Pública en materia de seguridad privada? (Art. 10 de la Ley de Seguridad Privada para el Distrito Federal).

.. Con las siguientes: 1. Controlar, supervisar y vigilar el desarrollo de la seguridad privada en el Distrito Federal; 2. Realizar todas aquellas acciones tendientes a que los servicios de seguridad privada, además de llevarse a cabo con eficiencia y calidad, proporcionen certeza y confianza a los prestatarios; 3. Regular, orientar, organizar y en su caso modificar la prestación de los servicios de seguridad privada conforme a la ley, de acuerdo con las necesidades de la población; 4. Otorgar los permisos, licencias, autorizaciones, constancias de registro y emitir los demás documentos relacionados con la seguridad privada; 5. Celebrar convenios con las autoridades federales, estatales y municipales competentes, con el objeto de establecer lineamientos, acuerdos y sistemas de apoyo mutuo para mejor proveer al interés público relacionado con la prestación de servicios de seguridad privada; 6. Determinar e imponer las sanciones correspondientes por violaciones a la ley en lo que se refiere a la prestación de los servicios o realización de actividades de seguridad privada; 7. Actualizar permanentemente el registro de la seguridad privada, que incluya en forma enunciativa los rubros de prestadores de servicios, autorizados, e Instituciones Oficiales, personal, vehículos, infraestructura y modalidades de seguridad privada; autorizaciones, licencias, permisos y constancias de registro; sanciones y 170 delitos; accionistas, socios, gestores, representantes, apoderados y mandatarios legales y demás registros que sean necesarios a juicio de la Secretaría; 8. Realizar la evaluación, certificación, verificación y supervisión de los servicios y actividades de seguridad privada en el Distrito Federal; así como substanciar y resolver los procedimientos administrativos para la caducidad, cancelación, clausura, revocación y suspensión de los permisos, autorizaciones, licencias y constancias de registro, cuando proceda conforme a la Ley; 9. Denunciar ante el Ministerio Público, cuando se tenga conocimiento de la probable comisión de un delito; 10. Comprobar que el elemento operativo y el elemento de apoyo estén debidamente capacitados y evaluados, así como que cuenten con la certificación correspondiente cuando sea necesaria; 11. Expedir a los elementos operativos y de apoyo la constancia de acreditación de las evaluaciones obligatorias para la prestación del servicio de seguridad privada, en los casos en que éstas sean efectuadas por la Secretaría; 12. Atender las quejas y denuncias por presuntas infracciones a la Ley, o a disposiciones contenidas en otros ordenamientos, a través de las unidades administrativas competentes; 13. Concertar acuerdos con los prestadores del servicio para la instrumentación de los planes y programas de capacitación y adiestramiento, a través de las instituciones educativas o de la Secretaría; 14. Expedir la constancia de certificación en las modalidades de la prestación del servicio de seguridad privada; 15. Autorizar a terceros, previo cumplimiento de los requisitos legales respectivos y bajo su estricta vigilancia, llevar a cabo las evaluaciones física, médica, psicológica, toxicológica, poligráfica, de aptitud e idoneidad y confiabilidad y expedir las constancias de certificación correspondientes para prestar servicios o realizar actividades de seguridad privada con apego a los principios de legalidad, eficiencia, profesionalismo y honradez; y 16. Expedir las constancias de registro.

¿Cuáles son las modalidades para prestar servicios o realizar actividades de seguridad privada en el Distrito Federal? (Art. 11 de la Ley de Seguridad Privada para el Distrito Federal).

.. Las siguientes: 1. La seguridad y protección personal, relativa a la custodia, salvaguarda y defensa de la vida y la integridad corporal de personas; 2. La vigilancia y protección de bienes, relativa a la seguridad y cuidado de bienes muebles e inmuebles; 3. La custodia, traslado y vigilancia de bienes o valores, relativa a la prestación de servicios de vigilancia, cuidado y protección de bienes muebles o valores, incluyendo su traslado; 171 4. La localización e información de personas y bienes, relativas a la prestación de servicios para obtener informes de: a) Antecedentes, solvencia, localización o actividades de personas.

b) Antecedentes y localización de bienes.

5. Actividades inherentes a la seguridad privada, relativas al diseño, fabricación, reparación, mantenimiento, instalación o comercialización de equipos, dispositivos, aparatos, sistemas o procedimientos técnicos especializados, establecidas en el reglamento o sus normas técnicas.

¿Quién otorga los permisos para que las personas físicas o morales presten el servicio de seguridad privada? (Art. 12 de la Ley de Seguridad Privada para el Distrito Federal).

.. A la Secretaría de seguridad Pública del Distrito Federal, le corresponde otorgar dicho permiso.

¿Cuáles son los requisitos que debe satisfacer toda persona física o moral para prestar el servicio de seguridad privada? (Art. 13 de la Ley de Seguridad Privada para el Distrito Federal).

.. Los siguientes: 1. Elaborar solicitud por escrito del permiso; 2. Ser persona física con actividades empresariales, o moral legalmente constituida; 3. Acreditar tener el domicilio principal de sus operaciones en el Distrito Federal; 4. Manifestar bajo protesta de decir verdad que el inmueble en el que tienen asentado el domicilio principal de sus operaciones, no está ubicado en lugares de acceso restringido al público, tales como unidades habitacionales, fraccionamientos, condominios o cualquier otro semejante, así como tampoco sea el domicilio en que habita el representante legal del prestador del servicio; 5. La persona física, socios, asociados o integrantes del órgano de administración, gestores, representantes, apoderados y mandatarios legales, no deberán ser miembros activos de los cuerpos de seguridad pública o de las fuerzas armadas; 6. Que la persona física, socios, asociados o integrantes del órgano de administración, no hayan sido condenados por delito doloso con sanción privativa de la libertad mayor de un año; y, 7. Que la persona física, socios, asociados o integrantes del órgano de administración no hayan sido destituidos de los cuerpos de seguridad pública, ni de las fuerzas armadas por cualquiera de los siguientes motivos: a) Por falta grave a los principios de actuación previstos en las Leyes; b) Por poner en peligro a los particulares a causa de imprudencia, negligencia o abandono del servicio; c) Por incurrir en faltas de honestidad; 172 d) Por asistir al servicio en estado de ebriedad o bajo el influjo de sustancias psicotrópicas, enervantes o estupefacientes y otras que produzcan efectos similares o por consumirlas durante el servicio o en su centro de trabajo o por habérseles comprobado ser adictos a tales substancias; e) Por revelar asuntos secretos o reservados de los que tenga conocimiento por razón de su empleo; f) Por presentar documentación falsa o apócrifa; y, g) Por obligar a sus subalternos a entregar dinero u otras dádivas bajo cualquier concepto.

¿A qué prohibiciones están sujetas las personas que prestan algún Servicio de Seguridad Privada? (Art. 36 de la Ley de Seguridad Privada para el Distrito Federal).

.. A quienes presten un Servicio de Seguridad Privada, les está prohibido: 1. Realizar funciones que están reservadas a los cuerpos e instituciones de seguridad pública o a las fuerzas armadas; 2. Usar en su denominación, razón social o nombre, papelería, identificaciones, documentación y demás bienes de la negociación, las palabras de «Policía», «Agentes», «Investigadores» o cualquier otra similar que pueda dar a entender una relación con los Cuerpos de Seguridad Pública, las fuerzas armadas u otras autoridades; 3. Utilizar el término «seguridad» si no va acompañado del adjetivo «privada»; 4. Usar en sus documentos, bienes muebles e inmuebles, insignias e identificaciones logotipos, insignias, escudos o emblemas nacionales u oficiales o de otros países; 5. Usar todo tipo de placas metálicas de identidad; 6. Contar con vehículos a su servicio sin que ostenten visiblemente su denominación, logotipo y número que los identifique plenamente; 7. Usar torretas semejantes o parecidas a las que usan los vehículos de los cuerpos de seguridad pública o de las fuerzas armadas; 8. Usar uniformes, insignias y divisas que utilicen los elementos de los cuerpos de seguridad pública o las fuerzas armadas; y, 9. Usar el uniforme necesario para la prestación del servicio de seguridad privada, fuera del lugar o en horario diferente al en que se presta el servicio.

¿Qué otras obligaciones y lineamientos les son inherentes a los prestadores de los servicios de seguridad privados? (Art. 35 de la Ley de Seguridad Privada para el Distrito Federal).

.. Todo prestador de un servicio de seguridad privado, deberá: 1. Llevar un registro de su personal y registrar al mismo ante la Secretaría de Seguridad Pública; 173 2. Mantener en lugar visible el permiso o la autorización otorgado por la Secretaría; 3. Hacer constar en su papelería y documentación el número de permiso o autorización otorgado por la Secretaría; 4. Permitir y facilitar las visitas de verificación que efectúe la Secretaría de Seguridad Pública; 5. Notificar dentro de los primeros cinco días hábiles de cada mes a la Secretaría de Seguridad Pública las altas y bajas del personal que preste servicios o realice actividades de seguridad privada, a efecto de que formule las observaciones que estime pertinentes; 6. Informar a la Secretaría de Seguridad Pública de las modificaciones que se registren, en relación con las condiciones administrativas y operativas que integran el expediente de su permiso o autorización, así como su revalidación; 7. Informar al Ministerio Público de aquellas conductas que sean probablemente constitutivas de delito en las que intervenga su personal o elementos operativos o de apoyo, debiendo aportar los datos de que disponga para el esclarecimiento de los hechos; 8. Contar en su organización con un jefe de operaciones por lo menos, debiendo hacer del conocimiento de la Secretaría de Seguridad Pública el nombre de éste; 9. Aportar a la Secretaría de Seguridad Pública de manera oportuna, los datos que se requieran para el Registro de los Servicios de Seguridad Privada; 10. Vigilar que su personal cumpla con las obligaciones que le fija la normatividad vigente en la materia; 11. Aplicar anualmente exámenes médicos, psicológicos y toxicológicos a sus elementos operativos, en institución autorizada para el efecto, y presentar el resultado de los mismos a la Secretaría de Seguridad Pública; y, 12. Proporcionar capacitación y adiestramiento a sus elementos de apoyo y operativos, de conformidad a la modalidad en que presten el servicio o realicen la actividad de seguridad.


Seguridad Privada en México

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Noticias Robo a Transporte de Carga

Noticias Robo a Transporte de Carga Mayo 2018

EL AUGE DE ROBOS EN CARRETERAS ELEVA COSTOS DE HACER NEGOCIOS EN MÉXICO

Los asaltos a transportistas tocaron un récord en 2017 en México, donde 80% de las mercancías viaja por carreteras y trenes, y solo uno de cada tres viajes terrestres está asegurado.

PUEBLA (Reuters) – Temeroso, siempre mirando por el retrovisor, “el flaco” viaja por las peligrosas carreteras de México acosado por el recuerdo de haber sido secuestrado hace dos años por supuestos policías que le robaron su camión repleto de blue jeans. Aquella vez, el camionero, que prefirió obviar su nombre por temor a represalias, fue llevado a golpes y con los ojos vendados a una casa en el centro del país donde lo amenazaron de muerte. Tres días después, en un descuido de sus captores, logró escabullirse y huyó. Ahora viaja con un machete para protegerse, pero muchos otros transportistas que, como él, recorren miles de kilómetros en México, van en cabinas blindadas, con vigilancia satelital y en convoyes, en un intento por mitigar los robos, que siguen al alza y en 2017 tocaron un récord con casi 3,000 casos. “La carretera cada vez es más peligrosa, trata uno de no pararse”, dijo a Reuters el chofer de 50 años en la cabina de su tráiler, aparcado en una carretera del central estado Puebla, epicentro de la mayoría de robos al transporte terrestre de carga, que casi se triplicaron en los últimos dos años. “Desde que me secuestraron me quedó la maña de siempre ver las placas de los carros, quién me pasó (…) me voy fijando en todo”, agregó el veterano camionero.


En un país donde más del 80% de la mercadería se transporta por carreteras y trenes, no hay cifras oficiales de las pérdidas por robo de mercancías, sin embargo en 2016 las aseguradoras pagaron casi 100 millones de dólares a afectados, según la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS). No obstante, el impacto para la industria podría ser mayor, ya que sólo uno de cada tres de los traslados terrestres de mercancías están asegurados, amenazando la competitividad cuando el país busca diversificar sus mercados y posicionarse como una atractiva plaza comercial. Los delincuentes no discriminan los productos, pero los más robados son combustibles, seguidos de alimentos y bebidas, materiales de construcción, químicos, artículos electrónicos, bebidas alcohólicas, autopartes, ropa y zapatos, de acuerdo a un informe de Sensitech, una firma estadounidense de seguridad.


Robo a transporte de carga

Competitividad a la baja, primas al alza. Cuando asumió como presidente en 2012, Enrique Peña Nieto prometió acabar con la inseguridad que agobia al país. Pero a poco de entregar su mandato, los números no lo han favorecido. A pesar que las cifras oficiales de robos en carreteras se redujeron hasta 2014, en 2015 casi se duplicaron, al registrarse 985 atracos a camiones de carga en todas las vías del país. Y desde ese año, el delito ha ido en franco crecimiento para cerrar el año pasado en 2,944 robos, todo un récord. La más reciente Encuesta Nacional de Victimización de Empresas (ENVE), realizada por el instituto de estadística, mostró que en 2015 la inseguridad tuvo un costo de unos 7,000 millones de dólares para las compañías mexicanas, un 0.73% del Producto Interno Bruto (PIB). El estudio también reveló que sólo un uno de cada 10 delitos cometidos ese año fue denunciado por las empresas. Buscando atacar el problema, el gobierno de Peña ha llevado a cabo operativos policiales en las zonas afectadas y modificó el código penal este año para incrementar a 15 años de cárcel las penas para quienes cometan robos al transporte de carga.


“Está impactando la productividad y la competitividad”, dijo a Reuters Leonardo Gómez, director general de la Asociación Nacional de Transporte Privado (ANTP), un gremio que agrupa a las principales empresas usuarias del transporte de carga. En su “Índice de desempeño logístico” de 2016, el Banco Mundial sostuvo que México cayó ligeramente, al pasar del puesto 50 al 54. Por su parte, el Foro Económico Mundial ubica al crimen y los robos como la segunda causa que más afecta el índice de competitividad del país, luego de la corrupción. “El creciente poder organizacional, territorial y de fuego de los grupos delictivos y de narcotráfico, sumado a las penas relativamente bajas que estos delitos reciben (…), han hecho que se haya acrecentado (el robo en el transporte)”, dijo la Comisión Económica para América y el Caribe de Naciones Unidas (CEPAL) en un informe sobre los robos al sector en la región. Y la situación preocupa a muchas empresas que reclaman mayor eficiencia en las cadenas logísticas en momentos en que el país negocia la modernización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y afina los detalles de acuerdos comerciales con la Unión Europea y la región Asia-Pacífico.


“Si deseamos que México se posicione, como se ha anunciado mucho, como una plataforma logística de América, hay que tomar las acciones pertinentes”, se quejó Miguel Elizalde, presidente de la Comisión de Transportes de la Confederación de Cámaras Industriales de México (Concamin). Elizalde y otros entrevistados del rubro aseguraron que, producto del alza en los robos, las pólizas de seguro han disparado sus costos y algunas no cubren al 100% las mercancías que pasan por zonas de alto riesgo, una razón por la que muchos transportistas deciden viajar sin protección. Hoy, un 80% de la flota de carga terrestre no está asegurada, según cálculos del sector asegurador. El incremento de la inseguridad también ha llevado a muchos transportistas a blindar las cabinas de sus camiones: según la Asociación Mexicana de Blindadores de Automotores (AMBA), el año pasado sus agremiados acorazaron 53 unidades contra armas de alto calibre, un 40% más que en 2016. A pesar de que la cifra es baja comparada con el tamaño de la flota de camiones de carga en circulación -casi 11 millones-, demuestra el rápido incremento del blindaje. Más robos, más violentos. México, la segunda mayor economía de América Latina, tiene una red vial de unos 379,000 kilómetros que, entre autopistas, carreteras y vías sin asfaltar, conecta a casi todo el país. Pero cada vez es más difícil transportar mercancía por tierra y, en los tramos más peligrosos, de cada dos camioneros que pasan por una misma ruta, es casi un hecho que uno será atracado, reveló el estudio de Sensitech, que mide los riesgos de seguridad y logística.


Las vías más peligrosas son las que conectan la capital con importantes puertos en el Golfo de México y el océano Pacífico y las que cruzan los estados centrales Puebla, Guanajuato, Veracruz, Tlaxcala, Estado de México, Guerrero y Michoacán. Ello ha obligado a que las empresas tomen cartas en el asunto: la cervecería Grupo Modelo, propiedad del gigante AB InBev, y la filial mexicana de LG Electronics reforzaron en los últimos meses sus estrategias para prevenir robos en varias zonas del país, controladas principalmente por grupos del crimen organizado. Sofisticados aparatos de geolocalización satelital y una estrecha comunicación con las autoridades son algunas medidas adoptadas por estas dos firmas para mitigar riesgos. Otras dijeron a Reuters que intentan minimizar los atracos con escoltas armados y hasta borrando los logotipos de sus camiones. Pero los ataques no se concentran únicamente en las carreteras. En las vías férreas se produjeron 1,752 robos y 10,867 actos vandálicos el año pasado, según estadísticas oficiales. Si bien no hay cifras anuales comparativas, en el último trimestre de 2017 los siniestros se incrementaron. Grupo México Transportes, que opera la red más grande de trenes de carga en el país a través de Ferromex y Ferrosur, dijo en su último reporte de 2018 que continuó elevando la velocidad de marcha de sus trenes, como parte de su estrategia “para erradicar robos y vandalismo”. Pero no ha tenido éxito: el fin de semana, uno de sus trenes descarriló en la ruta Ciudad de México-Veracruz después de que delincuentes violentaron sus mecanismos de seguridad. La firma dijo que es el séptimo incidente similar que sufre en la región en las últimas tres semanas.


Entre enero y marzo, las pérdidas por robos y bloqueos para Grupo México Transportes sumaron al menos 15 millones de dólares. Un policía de Tlaxcala, un estado al este de la capital, dijo, bajo condición de anonimato, que “la situación es cada vez peor, esto se ha vuelto el pan de cada día en esta zona”. Pero los delitos no sólo aumentaron, también son cada vez más violentos y sofisticados. En muchos casos, los delincuentes utilizan armas de alto calibre y optan por dispositivos de bloqueo de los Sistemas de Posicionamiento Global (GPS por su sigla en inglés) para evitar que se sepa el paradero de las unidades. “Están atacando a nuestros empleados de todas las ramas”, dijo un empresario de Puebla, quien reporta hasta 10 asaltos semanales a sus camiones. En medio de este problema, el hombre de negocios aseguró que muchas empresas se niegan a asegurar mercancías en la zona conocida como “el triángulo rojo”, donde convergen Puebla, Veracruz y Ciudad de México, los más afectados por el delito.


“Efecto cucaracha”. Anteriormente, los transportistas sólo eran asaltados y se tenía un alto porcentaje de recuperación de sus vehículos. Sin embargo, en los últimos meses ha empezado a surgir una “economía alrededor del robo”, dijeron afectados y especialistas. “No solo interesan las mercancías, sino también los camiones”, dijo Carlos Jiménez, de la AMIS. “Se suministran refacciones al mercado negro”.

En Tlaxcala, en el centro del país, vendedores informales ofrecen clandestinamente partes de camiones desvalijados. Y, a plena luz del día, en mercados callejeros, la mercancía robada es ofrecida mucho más barata que su precio real, incluso con las etiquetas de las tiendas donde iban a ser comercializadas. Presionado, el gobierno ha desplegado operativos para combatir el robo en carreteras y vías férreas, pero analistas y usuarios aseguran que los delincuentes huyen de los uniformados y se establecen en otras zonas sin seguridad. “Se ha identificado, tanto en tramos carreteros como de ferrocarril, lo que se conoce coloquialmente como ’efecto cucaracha’”, dijo Elizalde, de Concamin, comparando lo que sucede cuando se fumiga una casa contra aquellos insectos que, en vez de extinguirse, aparecen en otro hogar. “Si se hace un operativo en un región y se aminora el impacto de los robos, estos crecen luego en otra entidad federativa, los criminales se van a otras zonas donde no hay tantos operativos”, se lamentó.


Robo a transporte de carga

EL ROBO AL TRANSPORTE ELEVA LAS PRIMAS DE SEGUROS

El crimen organizado no solo sustrae mercancías también unidades, lo cual repercute en el precio de las pólizas.

Robo a transporte de carga

CIUDAD DE MÉXICO (Expansión) – La nueva forma de operar del crimen organizado en México preocupa a transportistas y aseguradoras, ya que no sólo les roba las mercancías, también las unidades. Las pérdidas merman el negocio que debe enfrentar otro costo, el aumento de las pólizas de seguros. “Hemos alcanzado máximas cifras en la historia del robo de vehículos, pero, ahora, las más alarmantes son del equipo pesado. Éste es un comportamiento que no se veía en muchos años”, dice Carlos Jiménez, titular del ramo de Autos, de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).

Durante 2017, el robo de camiones, semirremolques y tractocamiones asegurados tuvo un incremento de 20%, hasta 10,000 unidades, según cifras de la asociación. Lo más alarmante es que la recuperación es menor, de 58% en 2014 a 49% en 2017. La de tractocamiones fue de 43%. El mayor robo de unidades y la menor recuperación de unidades habla de que el crimen organizado utiliza los vehículos para otros ilícitos. Sustraen las cajas y las usan para transportar la mercancía robada de otra unidad o de algún almacén, lo cual dificulta su hallazgo. Ante el aumento en la incidencia, las aseguradoras han tenido que subir sus primas. “Enfrentamos incrementos en las pólizas de 130%. Los costos nos están volviendo improductivos en toda la cadena logísitica”, refiere Enrique González, presidente de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga. La cobertura de robo es sólo una parte del costo de las pólizas, pues también incluye la cobertura de daños por accidentes y el daño a terceros, aclara Jiménez.

El robo de unidades aseguradas en 2017 significó una pérdida de 8,400 millones de pesos. La cifra no incluye el valor de la carga que los clientes de los transportistas deben asegurar. Ramiro Luviano, director general de 3PP, firma especializada en transporte y logística, menciona que algunos transportistas con grandes flotas están prefiriendo asumir el riesgo por su cuenta, debido al incremento de la póliza. “Si el año pasado (un transportista) tuvo dos o tres robos, va a pagar 50 millones de pesos por el seguro.Mejor con eso compra tres tractocamiones y asume el riesgo de perderlos”, dice. La prevención es un elemento que puede reducir el costo. Las aseguradoras han ideado estrategias para disminuir el riesgo y el monto de las primas. Si los camiones viajan juntos, tienen un descuento, o si lo hacen en horarios matutinos o a través de rutas con menor incidencia. “Si tu mercancía es de alto riesgo, como farmacéuticos, llantas, tequileras, abarroteras, y toda la mercancía que tenga un mercado negro, el costo del seguro aumenta”, dice Luviano.

LOS 7 PRODUCTOS MÁS ROBADOS EN LAS CARRETERAS

La vía más peligrosa para transportistas es la autopista México-Veracruz, donde ocurrió el 43% de los robos de carga en Q1 2018.

Robo a transporte de carga

CIUDAD DE MÉXICO (Liliana Corona) – Los asaltos al transporte de carga en las carreteras se incrementaron en 53% en el último año. Los productos más robados fueron combustible, alimentos y bebidas, y productos para la construcción. En conjunto, representaron el 67% del total de la carga robada en 2017, según un reporte elaborado por el centro de inteligencia SensiGuard. Otros productos muy robados fueron los químicos (6%), electrónicos (6%), alcohol (5%) y autopartes (4%).

La vía más peligrosa para las empresas transportistas fue la Autopista México-Veracruz (MEX-150D), principalmente el tramo que va de San Martín Texmelucan, en Puebla, al Fortín, en Veracruz. En esta zona ocurrió el 43% de los robos de carga en 2017. Otras carreteras peligrosas son la Querétaro-León (MEX-45D), donde tuvo lugar el 11% de los incidentes en 2017; y la México-Saltillo (MEX-57D), que sufrió el 3% de los atracos al transporte de carga. Según el reporte de SensiGuard, el 80% de las unidades asaltadas fueron interceptadas por otros vehículos, generalmente pickups o sedanes, cuando estaban en movimiento. En los atracos participan entre seis y ocho personas armadas, y en el 72% de los casos se secuestra al chofer para extraer la carga o para robar el camión completo.

Robo a transporte de carga
Noticias Robo a Transporte de Carga

Noticias Robo a Transporte de Carga Sep 2017

Suman 339 asaltos en carretera en agosto

El robo a vehículos en las carreteras del país sigue pegando con tubo a al autotransporte de carga.

De acuerdo a la más reciente estadística de incidencia delictiva del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública,durante agosto de este año se registraron al menos 339 asaltos en carretera, de los cuales 257 se cometieron con violencia contra vehículos de carga y 15 sin violencia.

En el caso de autobuses, los 14 casos que se registraron fueron con brutalidad.
Por entidades, Puebla continúa en números rojos, pues registró 132 denuncias de robo a camiones de carga, casi la mitad del registro acusatorio total a nivel nacional.

Aquí estadística completa.

Robos durante Agosto

Detienen a 7 por robo a camión de carga en CDMX

Hombres que se dedicaban al robo a transportistas fueron detenidos luego de que trataron de hacerse de un vehículo que trasladaba casi medio millón de pesos en mercancía.
El transporte, de una empresa de productos alimenticios, salió del municipio de Cuautitlán Izcalli para dirigirse a la Ciudad de México, pero en el trayecto el conductor fue interceptado por los ocupantes de dos automóviles.

El chofer y los empleados de la empresa fueron despojados del automotor y pidieron el apoyo de elementos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), quienes trataron de rastrear el GPS de la unidad, pero los ladrones ocupaban un inhibidor de frecuencia.
Con ayuda de las cámaras del C2, la policía localizó el camión cuando circulaba por la Calzada Vallejo, custodiado por dos autos.

En la calle de Degollado y Zarco, en la colonia Guerrero, los agentes de la SSP ubicaron a los sospechosos, quienes se disponían a vaciar la carga en el mercado Martínez de la Torre.En total fueron detenidos siete sujetos, de entre 20 y 58 años de edad, además se aseguraron dos automóviles y se recuperó la mercancía robada. El inhibidor de frecuencia también fue asegurado por los policías.

Recuperan camión robado en la México- Puebla

A través de las cámaras de seguridad del gobierno de la Ciudad de México, ubicadas en la autopista México-Puebla, quedó registrado el robo a un camión de carga.
Las videocámaras grabaron el momento en que el camión se detiene sobre la autopista, el conductor se baja de la unidad y camina hacia la parte trasera.

Lo que no sabía era que se trataba de un asalto.
El refería que le habían hecho un comentario de que su vehículo presentaba un neumático bajo, por eso de que baja de la camioneta para verificar esta situación. Al momento de estar haciendo ello es cuando se presenta la camioneta Caravan, de la cual iban varios sujetos, inmediatamente uno de ellos le habla al chofer, llama su atención del lado derecho”, explicó Erick Ibarra Cruz, subsecretario de Información e Inteligencia Policial de la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México (SSPCDMX)”
Los delincuentes robaron el camión de carga, encendieron los vehículos y se pusieron en en movimiento hacia la Ciudad de México.
Al llegar a la zona del puente de la Concordia, policías preventivos se acercaron a los vehículos para obligarlos a detenerse.Los delincuentes se separaron.
El camión con la mercancía robada toma la calzada Ermita Iztapalapa y se metió en calles de la colonia Santa Martha Acatitla.

En ese lugar, los policías detuvieron al presunto delincuente que conducía el camión robado.Al verificar sus datos, la Policía confirmó que se trata de este presunto delincuente que ha estado tres veces en prisión, acusado del delito de robo calificado.Los cómplices que viajaban en el auto particular escaparon después de abandonar al chofer.Según las autoridades, el delito de robo a transporte de carga ha disminuido en un 25.9% en comparación con el 2016, pero algunas avenidas ubicadas en la zona norte y la zona oriente de esta capital son las que tienen más reportes de este tipo de robos.

“Tenemos detectado, derivado de la incidencia delictiva que las zonas con mayor incidencia, estamos hablando de la zona norte de la Ciudad de México lo que es calzada Vallejo, avenida Ceylán, también tenemos incidencia en lo que es Circuito Interior a la altura del aeropuerto y lo que es Zaragoza a la salida hacia Puebla, son las principales áreas en donde nosotros estamos teniendo incidencia”, agregó Erick Ibarra Cruz”.

Dijo que en lo que va del año se han detenido a 27 asaltantes de robo a transporte, se han desarticulado dos bandas delictivas y tres células más relacionadas con este tipo de delitos.
 

Detienen a banda dedicada al robo de transporte de carga

Oficiales de la Policía de Investigación (P.I) del Grupo Especializado en la Investigación del delito de Robo de Vehículos y Transporte de Carga, aseguraron a tres sujetos y un inmueble, al ser descubiertos con unidades robadas y descargando la mercancía de éstas.

De acuerdo con la Carpeta de Investigación UITLAX-2/209/2017, todo comenzó a las 15:05 horas del lunes, en la calle Manuel Saldaña, del municipio de Chiautempan, cuando los oficiales de la P.I detectaron un semirremolque en calidad de abandonado.Al indagar el estatus legal de esta caja, los oficiales conocieron que fue robada en la carretera de cuota denominada ’Arco Norte’, a la altura del municipio de Calpulalpan.Asimismo, conocieron que el atraco fue a un tracto camión que iba acoplado a dos semirremolques y que transportaban azúcar.Por ello, los detectives siguieron indagando y se trasladaron a la carretera federal Chiautempan – Puebla, y a la altura la calle Rafael Lara León, del barrio de San Cosme, perteneciente al municipio de San Pablo del Monte, ubicaron un torton que al notar la presencia de los oficiales ingresó a un predio de manera violenta, pues incluso derribó el zaguán.

En ese momento los oficiales de la P.I observaron en el interior de ese inmueble una caja seca que coincidía con las del reporte de un atraco en Calpulalpan.

Además, vieron como dos sujetos descargaban la mercancía de la unidad, y al fondo un camión negro de la marca Volvo, un torton Dina y un Dolly, por lo que al existir flagrancia en la comisión de un delito, detuvieron a los ahora imputados.

Durante el aseguramiento, le localizaron al conductor del camión que derribó el zaguán, la cantidad de 17 mil 900 pesos en efectivo, y un teléfono celular.Por ello, los tres sujetos que fueron identificados como Justo H., Francisco Javier H., y Ángel S., fueron asegurados y puestos a disposición del fiscal para que continúe con las pesquisas correspondientes.

Noticias Robo a Transporte de Carga

Noticias Robo a Transporte de Carga Jul 2017

– Así operan los criminales que asaltan tráileres en las carreteras mexicanas.


Ciento ochenta por ciento es la proporción en la que se ha incrementado el robo a camiones de carga en carretera: de 568 casos en 2016 a 1,590 en lo que va del 2017. Y estos son sólo los casos que las víctimas se han atrevido a denunciar a las autoridades de los estados. El problema es mayor a lo que sugieren los datos oficiales, de por sí alarmantes; existe un sub-registro en las cifras. Incluso hay entidades consideradas focos rojos por la iniciativa privada que no figuran en la estadística gubernamental.

En su más reciente informe sobre el fenómeno, la organización Freight-Watch International colocó al Estado de México, Querétaro y Guanajuato entre los primeros cinco lugares de incidencia de este delito. Sin embargo, las autoridades de esos estados no han reportado al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública un solo evento de esta naturaleza desde 1997, año en que inicia esta estadística.

Pese al sub-registro, los datos oficiales muestran una clara tendencia al alza del delito, de suerte que el año pasado alcanzó un récord histórico: en todo 2016 se denunciaron 1,590 atracos, lo que equivale a 133 casos mensuales o cuatro diarios.

Las cifras oficiales también revelan que estos crímenes se cometen cada vez con más violencia –lo cual implica el uso de armas. Mientras que hace 15 años el 84 por ciento de estos robos eran violentos, hoy el porcentaje alcanza el 94 por ciento de los casos.

El modus operandi más común sigue siendo esperar a que el tráiler haga una parada para saquearlo, sin embargo, especialistas consultados para este reportaje coinciden en que el delito se ha sofisticado a tal grado que algunos casos parecen sacados de programas de televisión detectivescos, como NCIS, CSI o cualquiera de las series policiales más populares de Estados Unidos. Se trata de operativos que involucran comandos armados, hackers, inhibidores de tecnología satelital, personal infiltrado y como sucede casi siempre que se habla de inseguridad en México, crimen organizado.

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– Evolución en los robos a transportes de carga:

En palabras de Samuel Cacho de la Teja, presidente del Consejo Nacional de Seguridad Privada (CNSP), “la delincuencia cada vez se las ingenia más: son más hábiles para este tipo de delitos… nosotros inventamos maneras de que no nos roben y ellos inventan formas para podernos robar”. Y las consecuencias para la industria han sido desastrosas: 550,000 millones de pesos en pérdidas de mercancía al año, según datos de la Asociación Mexicana de Seguridad Privada, Información, Rastreo e Inteligencia Aplicada (Amsiria).

Quienes se dedican al robo de transporte de carga operan en distintos niveles: hay desde bandas pequeñas hasta grandes estructuras que trabajan de manera sofisticada. Los grupos más organizados, señalan los expertos, no se limitan sólo a movilizar vehículos y comandos fuertemente armados para detener el tráiler, también cuentan con personal que no está en el lugar del asalto pero sí ayuda para que se consume el delito.

“Son más de 20 personas las que participan: el que da el aviso [del camión y la mercancía que lleva], los que llegan a abordarlo para luego llevarlo a un lugar de resguardo y los que sustraen la mercancía y se deshacen de los tractos y las cajas… Es toda una operación, muy eficiente: descargan camiones en menos de diez minutos”, afirma Alberto Rivera, presidente de la Amsiria.

A esto hay que agregar que los delincuentes se están modernizando. Hasta hace poco los aparatos de localización satelital GPS y GPRS servían para ubicar con facilidad las unidades robadas. Sin embargo, los delincuentes ahora utilizan bloqueadores de frecuencia, conocidos como jammers, para desaparecer los tractos incluso del radar de las empresas dedicadas a su monitoreo y localización.

Estos artefactos son similares a los que se utilizan en las penitenciarías para bloquear las señales de celular para evitar las extorsiones telefónicas. Pero la delincuencia encontró la manera de usar estas tecnologías a su favor: si puede bloquear la señal satelital de los teléfonos móviles, ¿por qué no la de los rastreadores de GPS instalados en tracto-camiones?

“Nos enfrentamos a un nuevo fenómeno: el bloqueo de la señal con el jammer. Eso antes no sucedía”, señala Adrián Charansonnet, vocero de Sky – angel, una empresa que provee servicios de monitoreo y soluciones integrales de seguridad.

Conseguir un jammer no es difícil. Se venden en internet desde 4,000 pesos y en sitios como Mercado Libre se pueden comprar otros más caros a cómodas mensualidades. Su tamaño no es mayor al de una caja de zapatos sobre la que se colocan varias antenas que inhiben la señal satelital, por lo que transportarlo tampoco es problema. En 2014, la Policía Federal detuvo a una banda dedicada a asaltar tráileres que llevaba un jammer dentro de una simple mochila escolar.

Estas bandas no suelen trabajar en un solo estado del país sino en varios, indican tanto el informe de Freight-Watch International como un operativo hecho por la Policía Federal en abril de 2016. En aquella ocasión las autoridades detuvieron a siete miembros de un grupo delictivo vinculado a por lo menos quince averiguaciones previas por robo a transporte de carga, aunque no fueron detenidos juntos, sino en tres entidades diferentes: Jalisco, Querétaro y Guanajuato.

Todo comenzó con el reporte de hurto de un tracto – camión cargado con medicamentos sobre la carretera que va de San Juan de los Lagos a Lagos de Moreno, en Jalisco. Los federales se movilizaron de inmediato hasta dar con el vehículo robado, que era conducido por Ismael Cruz Espinosa, de acuerdo con un comunicado de la dependencia.

Caminosweb

 

– Hackers, infiltrados y crimen organizado:

Para entender mejor cómo funciona el robo de camiones de carga conviene dividir el delito en tres etapas: la planeación, la ejecución y el destino final de la mercancía sustraída.

En lo que respecta a la primera fase, resulta cada vez más notorio para los expertos consultados que la delincuencia tiene toda la información acerca de las mercancías transportadas de antemano, en especial las de alto valor.

“Se desencadena toda una fuga de información: qué productos llevan, a qué destinos van… Por eso cuando dicen ‘se robaron un camión de tantos millones de dólares, ¡qué casualidad que era el único que circulaba y el único que se llevaron!’ es porque ya tienen toda la información”.

Para ello el crimen se vale de la tecnología a la par que las empresas: “Hay hackers que se meten [a los sistemas de información de las compañías] para identificar qué mercancías están en tránsito, qué líneas de transporte usan y qué transportista las lleva”.

Otra manera en que estos grupos obtienen información privilegiada es infiltrándose en el personal de las empresas. A principios de febrero, el medio de comunicación The Insight publicó un reportaje donde señala que en siete de cada diez robos a transporte de carga se encuentra involucrado un empleado que está al tanto del movimiento y el valor de las mercancías. Puede ser el chofer, el encargado de bodega o un administrativo.

La información de The Insight proviene de Sistema Ópalo, una compañía especializada en certificar la confiabilidad y honestidad de los trabajadores de diversas empresas desde el año 2000 y en cuya cartera de clientes figura corporativos como DHL, Nestlé, Soriana, Paquetexpress y Coca-Cola.

Después de la planeación, viene la segunda etapa: la de la ejecución. En los últimos años se ha incrementado la violencia con la que se cometen estos delitos. De acuerdo con el informe de Freight-Watch International, el 68 por ciento de los casos documentados en el primer trimestre de 2016 presentan dos características: ocurren mientras el tracto-camión se encuentra en tránsito y el chofer es privado de su libertad.

Sólo 14 por ciento ocurre dentro de las instalaciones del cliente y siete por ciento cuando el transportista se detiene a comer, descansar, cargar gasolina o reparar alguna falla mecánica de la unidad. También destaca que los delincuentes comienzan a prestar mayor atención al robo a trenes (ocho por ciento de los casos), principalmente en Guanajuato y Querétaro.

Para parar a un tracto-camión en tránsito generalmente se le cierra el paso con otros vehículos, de los cuales bajan personas fuertemente armadas para someter al conductor. En ocasiones, colocan retenes falsos o se hacen pasar por policías.

La noche del sábado 14 de noviembre de 2015, agentes federales capturaron a seis personas relacionadas con asaltos a transportistas en Veracruz y Puebla. Además de armas de fuego, todos los detenidos portaban identificaciones y uniformes falsos con las siglas de la Policía Federal.

El último paso es la venta de lo robado. En este punto, los especialistas coinciden en que los delincuentes se siguen interesando por los productos de fácil reventa en el mercado negro, pero también en el formal. Entre 2016 y 2017 también se ha incrementado el robo a transporte de gasolina y de diésel, productos que antes no eran blanco del crimen.

En las estadísticas encabezan la lista de productos robados los alimentos y las bebidas, seguidos por los combustibles y la mercancía de construcción e industrial. Aunque en menor medida, también son blanco del crimen los tráileres que llevan autopartes, electrónicos, misceláneos, químicos, tabaco, ropa y zapatos, farmacéuticos, productos para el cuidado personal, bebidas alcohólicas y productos del hogar y el jardín.

Pero los criminales no siempre van por la mercancía, sino por los propios camiones. Existe alerta de varios casos en partes de Michoacán, Guerrero y Sinaloa –estados con fuerte presencia del crimen organizado– donde se roban tráileres. Ya que son atractivos para estas organizaciones porque están blindados.

FocosWeb

 

– Facebook presenta en México el programa Impulsa tu Empresa.

El director de Pymes de Facebook para América Latina, Patric Hruby, informó que 1.5 millones de negocios en México tiene un perfil en la red social, aunque lo importante de dicho perfil no es generar likes o me gusta, sino generar ventas.

En la presentación del programa “Impulsa tu empresa”, expuso que tener una idea o un producto bueno no es suficiente, “generar ventas es lo que hace a un negocio vivir o morir, y es posible usar Facebook para gener ar esas ventas.

A veces las pequeñas y medianas empresas (Pymes) dicen quiero likes, pero lo importante no son los likes, lo importante es ge nerar ventas. Generar likes es bueno para su ego, generar ventas es para el bolsillo”, dijo.

“Impulsa tu empresa” fue presentado por Facebook en la Ciudad de México, y ofrece entrenamiento práctico a quien desee ampliar su negocio usando redes sociales.

En el país hay 68 millones de mexicanos que hacen uso de la plataforma, y 73% de los usuarios est á conectado a alguna página de un pequeño negocio.

Con “Impulsa tu empresa”, de acuerdo con la firma, la plataforma busca que los negocios mexicanos aprovechen el uso de herramientas como la creación de anuncios publicitarios en Instagram, para que aprovechen los nuevos modelos de mercado y lleguen a más usuarios que se interesen en sus productos o servicios.

El directivo de Facebook señaló además que la conectividad y la movilidad generan un nuevo tipo de negocio y un nuevo tipo de emprendedores, mientras que el crecimiento de las empresas genera empleos y estos a su vez generan más negocios.

Esta conectividad y este comportamiento genera nuevos tipos de negocio y nuevos tipos de emprendedor, se generan nuevos negocios y esos negocios generan empleos y esos empleos generan más conectividad. En toda América Latina según 569 mil empleos generados con Facebook.”

Con el evento “Impulsa tu empresa”, especialistas de Facebook y más de mil 200 emprendedores mexicanos interactuaron para aclarar dudas en torno a las herramientas que ofrece la plataforma, a fin de que cada empresario aproveche de la mejor manera las soluciones que tiene a su alcance.

Los asistentes al evento y quienes lo siguieron por trasmisión en vivo, aprovecharon la jornada de capacitación gratuita para aprender sobre la importancia de la generación de contenidos creativos para posicionar mejor su negocio en el mercado.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en México hay cuatro millones 15 mil unidades empresariales, de las cuales 99.8 por ciento son pequeñas y medianas que generan 52% del Producto Interno Bruto (PIB) y 72% d el empleo.

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– C-5 de Toluca, inteligencia artificial vs la delincuencia.

 Sabes lo que es el C5? Así se le llama al Centro de Control, Comando, Comunicación, Cómputo y Calidad ubicado en Toluca, Estado de México; que no es sino lo que podríamos denominar como el Big Brother, pero en temas de seguridad.

El C5 está integrado por 10 mil cámaras de video vigilancia, 25 arcos carreteros con cámaras de reconocimiento de placas y tres mil equipos GPS integrados en las patrullas de la Comisión Estatal de Seguridad Ciudadana; además de estar considerado como el sistema más importante de su tipo en América Latina.

Este Centro, que cuenta con la más alta tecnología de punta, sirve que las autoridades municipales, estatales y hasta las fed erales, se coordinen para otorgar servicios de seguridad pública y atención a emergencias de una forma rápid a y oportuna. De hecho, el C5 de Toluca alcanza a beneficiar a 14 municipios del Estado de México y se integra con el C5 de Ecatepec y los C4 (Centro de Co ntrol, Comando, Comunicación y Cómputo del resto del País.

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Respecto a la tecnología que utilizan las 10 mil cámaras del C5, se trata de equipos con la capacidad de grabar en resoluciones 4K, lo que garantiza nitidez para detectar hasta los números de las placas vehiculares y avisar al sistema en tiempo real si se trat a de un vehículo reportado como robado o si es parte de un atraco.

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